Cantamos en tu Boda
 
TRADICIONES MITOS y SUPERSTICIONES SOBRE la BODA

1. Llevar huevos a las Monjas. En determinados sitios existe la tradición de que si se llevan huevos el día de la boda hace buen tiempo. Su origen incierto, viene a significar el nacimiento (huevo) y el tiempo primaveral (pascua).
2. La dote. Totalmente en desuso en la actualidad (al menos en nuestro país). Era la aportación económica o en bienes que se daba al matrimonio por parte de la familia de la novia.
3. Era la "aprobación" y, en cierta medida, "cesión" de la novia al futuro esposo.
4. El color blanco. Por todos conocido, como representativo de la pureza y la virginidad. Venía de la costumbre de acudir virgen al matrimonio, y entregarse a su esposo en estado de pureza y virginidad.
5. Azul, prestado, y usado/viejo., pero se dice que el día de la boda hay que llevar algo azul (dicen que el azul simboliza la fidelidad, una relación duradera), algo prestado (significa un lazo de amistad), algo usado/viejo (significa que no se corta con el pasado, sino que siempre lo tendremos presente).
6. Alianzas. Este objeto simboliza el aliarse a alguien de por vida, de ahí uno de sus nombres, “alianza”. Ahora, descubriremos el porqué de su utilización en el dedo anular. Esta costumbre fue implementada por los griegos ya que creían que la vena que pasa por ese dedo se conecta directamente con el corazón, denominándola “la vena del amor” y atribuyéndole a la misma la portación de los sentimientos.
7. Velo de la novia. En un principio era el significado de recatamiento y recogimiento. En determinadas culturas, era para esconder el rostro de la novia, a la que nunca antes había visto. En la actualidad se utiliza como mero elemento decorativo y complementario del vestido de novia.
8. Cruzar la puerta en brazos. Se cruza con la esposa en brazos, procurando que el primer pie que se apoye sea el derecho. Se relata que los godos, tenían por costumbre elegir una mujer de su comunidad para casarse. Si no había mujeres en su comunidad, la "robaban" de un poblado vecino. Cuando la "raptaban" lo hacían a caballo o a pie, pero procurando que los pies de la novia no tocasen el suelo. De ahí la costumbre de pasar a la novia en brazos sin que pise el suelo. Otros libros indican, con menor documentación sobre sus orígenes, que viene originado por la decisión del novio de posarla en los aposentos para llegar descansada y pasar una estupenda "noche de bodas". Símbolo de suerte y futuro halagüeño.
9. Lanzar el ramo. Es costumbre (en ciertos lugares) que la novia lance el ramo entre las amigas y chicas "casaderas". Quien lo coge es la próxima en casarse, dice la tradición. De origen incierto, se cree que es una manera de "compartir" la felicidad y buena suerte de la novia.
10. Lanzar arroz. Se acostumbra a la salida de la iglesia, a lanzar puñados de arroz sobre los novios. Su origen, se dice viene del significado de la zona Asiática donde el arroz es un elemento indispensable de su dieta y signo de la fertilidad. Se lanza con la esperanza de que la pareja tenga descendencia.
11. Luna de miel. El viaje de novios o luna de miel, se cree viene de las costumbres de los Teutones que celebraban sus bodas bajo la luna y para reponer fuerzas bebían un licor de miel durante varios días después de la boda.
12. Torta nupcial. En un principio se cree que el origen es Romano. Se partía una hogaza o boya de pan sobre la cabeza de la novia como símbolo de fertilidad. Luego los invitados comían los trozos caídos. Posteriormente, en la Inglaterra medieval esta costumbre se hacía llevando los invitados unos dulces, tipo bizcocho o tarta que se ponían unos encima de otros para ser bendecidos por los novios, troceados y repartidos entre los invitados. De aquí surge la tradición de la tarta de varios pisos.
13. Los novios abren el baile a ritmo de vals. Aunque determinados libros de Protocolo indican que el baile lo abren la novia y el padrino, junto con el novio y la madrina. Aquí dejamos las dos opciones, y cada persona es libre de elegir.

La superstición de las perlas. Las perlas, junto con los diamantes, son una de las joyas que mejor sientan a las novias por su color nacarado y aspecto elegante. Aún así, son muchas quienes las evitan por pura superstición. Según el mito, las perlas simbolizan las propias lágrimas de la novia, por lo que llevarlas durante la boda atrae la desdicha hacia el matrimonio. Todo un reto para aquellas que tengan a estas gemas orgánicas entre sus joyas preferidas…
Algo nuevo, algo viejo, algo prestado, algo azul. Una de las tradiciones más seguidas por las novias: sencilla de seguir a rajatabla, cada uno de los objetos se rige por su propio mito. Lo viejo suele estar relacionado con la amistad, y suele tratarse de un presente que una amiga casada entrega a la novia con la esperanza de compartir su dicha: una liga, un pañuelo bordado.... Lo nuevo simboliza el futuro de los recién casados (muchas novias aprovechan el vestido o los zapatos para completar este ‘combo’ de buena suerte), mientras que lo prestado suele ser una joya familiar con cierto valor sentimental. La costumbre de que la novia use algo azul se relaciona con la fidelidad.
En martes, ni te cases ni te embarques. El martes, ese día funesto para los supersticiosos, deviene su nombre de Marte, el dios de la guerra según la mitología romana. Según esta creencia, este día de la semana es propicio para desgracias y catástrofes, por lo que las parejas más supersticiosas evitan esta fecha como símbolo de mala suerte.
El arroz. Hoy en día sustituido por pétalos de flores e incluso mariposas, la tradición de arrojar arroz sobre la pareja recién casada a la salida de la Iglesia o el juzgado está relacionada con la fertilidad y la descendencia, y es una superstición importada de Oriente y relativamente reciente.
Ver a la novia antes de la boda. Bajo el título ‘Nos casamos’, la española Roser Amills y la argentina Bettina Dubovsky describen, entre muchas otras, una de las tradiciones más arraigadas entorno a la ceremonia nupcial: la de no ver a la novia la mañana de la boda. Esta superstición data de la época en que los enlaces se realizaban por conveniencia, y la familia de la novia evitaba que el futuro marido la viera antes de que tuviera lugar el enlace para evitar que se arrepintiera.
Los huevos a las monjas Una antigua tradición española relacionada con las bodas es la den ofrecer una docena de huevos a Santa Clara para pedirle que haga buen tiempo.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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